La prueba genética preimplantacional (PGT) es una técnica de vanguardia que, combinada con la fertilización in vitro, permite analizar los embriones antes de su implantación. Gracias a este avance, hoy es posible reducir la transmisión de enfermedades hereditarias y aumentar las probabilidades de un embarazo exitoso.


¿En qué consiste la prueba genética preimplantacional?

Durante la prueba genética preimplantacional, los embriones se desarrollan en el laboratorio hasta el día 5 (etapa de blastocisto). En ese momento:

  1. Se toma una biopsia de unas cuantas células.

  2. El embrión se congela mientras se realiza el análisis genético.

  3. Se seleccionan los embriones libres de alteraciones para transferirse al útero.

En Ceumer, esta técnica se realiza en conjunto con tratamientos de fertilización in vitro, que desde 1978 han permitido a millones de parejas en el mundo lograr un embarazo exitoso.


Beneficios de la prueba genética preimplantacional (PGT)

La PGT se divide en diferentes tipos, cada uno con beneficios específicos:

  • PGT-A: Detecta aneuploidías, es decir, alteraciones en el número de cromosomas. Ayuda a reducir abortos espontáneos y fallos de implantación.

  • PGT-SR: Identifica reordenamientos estructurales cromosómicos, como traslocaciones o inversiones.

  • PGT-M: Detecta más de 400 enfermedades monogénicas, como fibrosis quística, distrofia muscular de Duchenne, Huntington o Alzheimer de inicio temprano.

Gracias a la prueba genética preimplantacional, las parejas con antecedentes familiares de enfermedades graves pueden reducir el riesgo de transmitirlas a sus hijos.


¿Quiénes se pueden beneficiar de la PGT?

  • Parejas portadoras de enfermedades hereditarias.

  • Mujeres con edad materna avanzada.

  • Parejas con antecedentes de abortos recurrentes.

  • Familias con hijos afectados por enfermedades genéticas graves.

Si deseas conocer más sobre cómo se aplica en casos específicos, puedes revisar nuestro artículo sobre hipotiroidismo autoinmune y fertilidad.


Aspectos éticos y médicos a considerar

La prueba genética preimplantacional incluso permite la selección del sexo en casos médicos (enfermedades ligadas al sexo). Sin embargo, su uso con fines no médicos genera debate y requiere regulación.

Es importante aclarar que la PGT no garantiza al 100% la ausencia de enfermedades, ni sustituye al control prenatal. Siempre se recomienda complementar con estudios como la amniocentesis o la biopsia de vellosidades coriales.


Conclusión

La prueba genética preimplantacional representa un avance crucial en la medicina reproductiva, ya que ayuda a prevenir la transmisión de enfermedades hereditarias y aumenta las posibilidades de lograr embarazos saludables.

En Ceumer, trabajamos para que las parejas tengan acceso a las tecnologías más innovadoras y tomen decisiones informadas en su camino hacia la maternidad y paternidad. Si deseas más información, puedes agendar una cita con nuestros especialistas.


Fuentes: